Las mayores lecciones de la vida se aprenden de golpe. Como diría un conocido, de una. Y literalmente digo de golpe, porque golpean. Y es que a veces es preciso un terremoto que haga cimbrar nuestro centro para que se nos caiga todo el equipaje innecesario que andamos cargando bajo la excusa de que es lo más importante del mundo. Y no es que uno se levante un día de repente diciendo "hoy voy a cambiar" cual leona dormida, sino que con semejante sacudida no queda otro camino que abandonar vicios de tajo.
Un día abordé un avión y nunca llegó mi equipaje a mi destino. Y no, la verdad es que no me morí, y ni siquiera me acuerdo qué llevaba dentro. Siempre es reemplazable, y siempre se encuentra algo mejor. Yo he encontrado algo invaluable: me he encontrado a mí.
martes, agosto 10, 2010
domingo, agosto 08, 2010
sábado, agosto 07, 2010
FELICIDAD
Hoy amaneció nublado. Habíamos pasado muchos días de calor sofocante, de sol itenso, de mucha humedad que hacía sentir la ciudad caliente y vaporosa como un invernadero. Hoy sopla viento y llovió toda la noche.
Estoy envuelta, cómoda en mi cálido capullo bajo las cobijas, cuando un tornado de tres añitos se cuela en mis piernas. Sus piernitas están frías, sus manos sucias, y revuelve mis mantas sin parar, mientras me lanza la más estruendosa de sus risas diciendo: "Antonieta, levántate, despierta!"
Corretea por todos lados, salta encima de mis piernas. Ríe, grita, canta. Corre a la cocina y da bocados de avena a toda prisa, con los ojos fijos en el cristal de la puerta del jardín.
Por un instante, en mi lógica de "adulto", miro hacia afuera y pienso: hoy no puede salir, está mojado, regresará sucio, quizá hasta enfermo.
Y a pesar de ver claramente la verdad, mi estúpida adultez todavía se pregunta: ¿pero qué no ve cómo está el día?
Daniel no me puede responder, pero es obvia la respuesta: "sí, veo que está nublado, hace frío, sopla el viento y llueve. ¿Y?"
Daniel tendrá tres años, pero comprende mucho mejor que yo que las circunstancias adversas no pueden detener tu vida, y no pueden hacerte más o menos feliz. Hoy me enseñó que la felicidad es una decisión que debe tomarse todos los días.
Ojalá que cuando crezca (yo) pueda ser tan lista como él.
Estoy envuelta, cómoda en mi cálido capullo bajo las cobijas, cuando un tornado de tres añitos se cuela en mis piernas. Sus piernitas están frías, sus manos sucias, y revuelve mis mantas sin parar, mientras me lanza la más estruendosa de sus risas diciendo: "Antonieta, levántate, despierta!"
Corretea por todos lados, salta encima de mis piernas. Ríe, grita, canta. Corre a la cocina y da bocados de avena a toda prisa, con los ojos fijos en el cristal de la puerta del jardín.
Por un instante, en mi lógica de "adulto", miro hacia afuera y pienso: hoy no puede salir, está mojado, regresará sucio, quizá hasta enfermo.
Y a pesar de ver claramente la verdad, mi estúpida adultez todavía se pregunta: ¿pero qué no ve cómo está el día?
Daniel no me puede responder, pero es obvia la respuesta: "sí, veo que está nublado, hace frío, sopla el viento y llueve. ¿Y?"
Daniel tendrá tres años, pero comprende mucho mejor que yo que las circunstancias adversas no pueden detener tu vida, y no pueden hacerte más o menos feliz. Hoy me enseñó que la felicidad es una decisión que debe tomarse todos los días.
Ojalá que cuando crezca (yo) pueda ser tan lista como él.
jueves, agosto 05, 2010
LO SIENTO
A veces no es suficiente. A veces uno lastima mucho más de lo que puedes darte cuenta. A veces las palabras no alcanzan. Pero también a veces se tiene que hacer todo. No sé si me lees, pero lo espero. No se si me crees, pero también lo espero.
No diré que será como antes, sólo diré que será. Tú sabrás entender.
No diré que será como antes, sólo diré que será. Tú sabrás entender.
domingo, julio 25, 2010
ARTE
A veces, para apreciar una obra de arte, hay que alejarse un poco para encontrar la belleza en su justa proporción. Me gusta pensar que también hay otras obras a las que es necesario, obligatorio, preciso, mirar muy, muy de cerca. Me gusta saber que las cosas más hermosas radican en mi museo personal.
viernes, julio 23, 2010
ESPERAR
Para esas cosas insignificantes, la espera siempre es poca. Habria que cancelar la espera de las cosas que importan, de manera que sean esas nuestras verdaderas urgencias. Habria que establecer como prioridad importantisima el helado de chocolate, el abrazo del amante, el momento dentro del agua tibia... Y si no es posible, entonces habria que eliminar mi intolerancia a la frustracion.
miércoles, julio 21, 2010
HOGAR, DULCE HOGAR
*Una disculpa anticipada, esta computadora no tiene acentos, ni la letra despues de la n, ni todos los signos necesarios para escribir en espanol. (Ven?)
Ansio el dia en que se acabe mi doctorado en paciencia. No se si me pueda graduar, pero si se pudiera yo lo haria con honores.
He pensado en las razones: es el dinero, tal vez el trabajo deseado, tal vez esa estabilidad que veo en otros y que quisiera para mi, tal vez un ideal de vida que no acaba de encajar en mi realidad y que me empeno en mantener. En realidad se resume a que he llegado a un momento de mi vida en el que deseo establecerme. No, no es idea de abuelita de "sentar cabeza", o al menos no como las abuelitas pensaban. Pero en realidad si creo que la rebeldia y el espiritu aventurero de anos anteriores se me esta tornando mas en una necesidad de pertenencia y asentamiento: una necesidad de mi propio hogar.
Y esque no hay nada como estar en casa! Pero que pasa si no tienes una? Deben pensar que bromeo, porque finalmente todos tienen una, no? Un lugar al que pertenecen incluso en el mas absoluto estado de miseria. Pero y si resulta que no es asi? Y si resulta que esta tan, tan lejos? Es posible construirse una mas cercana? Y si es asi, sera una mejor? Podremos dejar de compararla con la que dejamos?
Para algunos de nosotros, que elegimos esta vida aventurera en tierras lejanas, sentirse en casa de nuevo es algo muy dificil de lograr. Y no solo por el lugar en si mismo, sino porque todo es muy poco familiar: nada se ve igual, nada sabe igual, y simplemente no encuentras esos aromas reconfortantes.
Y por supuesto, el hogar esta donde esta el corazon; y en mi caso eso significa que mi hogar esta situado en otros corazones.
"Hacemos continentes de los afectos, no nos afectamos por los continentes". Suena bien, pero la frase me llego sin instrucciones. Como se hace para dejar ir? Y no me refiero a olvidar, sino a realmente dejar ir. Como logras sentirte confiado de saber que el amor realmente crece en la distancia? Como puedes confiar, tener fe en ti misma, creer, cuando todo es tan dificil y te sientes tan sola? O es acaso que yo soy una adicta al amor? Tengo problemas de dependencia o codependencia?.
Muchas preguntas, pocas respuestas. Me rehuso a creer que la vida no tiene nada mejor para mi, pero los exitos resultan lejanos, y hay tan poca gente ahora con quien compartirlos que empiezo a pensar en el exito como algo que le pasa a otros.
Entonces, con toda esta falta de exito, falta de trabajo, falta de dinero y falta de afectos... donde diantres quedo mi hogar?
Ansio el dia en que se acabe mi doctorado en paciencia. No se si me pueda graduar, pero si se pudiera yo lo haria con honores.
He pensado en las razones: es el dinero, tal vez el trabajo deseado, tal vez esa estabilidad que veo en otros y que quisiera para mi, tal vez un ideal de vida que no acaba de encajar en mi realidad y que me empeno en mantener. En realidad se resume a que he llegado a un momento de mi vida en el que deseo establecerme. No, no es idea de abuelita de "sentar cabeza", o al menos no como las abuelitas pensaban. Pero en realidad si creo que la rebeldia y el espiritu aventurero de anos anteriores se me esta tornando mas en una necesidad de pertenencia y asentamiento: una necesidad de mi propio hogar.
Y esque no hay nada como estar en casa! Pero que pasa si no tienes una? Deben pensar que bromeo, porque finalmente todos tienen una, no? Un lugar al que pertenecen incluso en el mas absoluto estado de miseria. Pero y si resulta que no es asi? Y si resulta que esta tan, tan lejos? Es posible construirse una mas cercana? Y si es asi, sera una mejor? Podremos dejar de compararla con la que dejamos?
Para algunos de nosotros, que elegimos esta vida aventurera en tierras lejanas, sentirse en casa de nuevo es algo muy dificil de lograr. Y no solo por el lugar en si mismo, sino porque todo es muy poco familiar: nada se ve igual, nada sabe igual, y simplemente no encuentras esos aromas reconfortantes.
Y por supuesto, el hogar esta donde esta el corazon; y en mi caso eso significa que mi hogar esta situado en otros corazones.
"Hacemos continentes de los afectos, no nos afectamos por los continentes". Suena bien, pero la frase me llego sin instrucciones. Como se hace para dejar ir? Y no me refiero a olvidar, sino a realmente dejar ir. Como logras sentirte confiado de saber que el amor realmente crece en la distancia? Como puedes confiar, tener fe en ti misma, creer, cuando todo es tan dificil y te sientes tan sola? O es acaso que yo soy una adicta al amor? Tengo problemas de dependencia o codependencia?.
Muchas preguntas, pocas respuestas. Me rehuso a creer que la vida no tiene nada mejor para mi, pero los exitos resultan lejanos, y hay tan poca gente ahora con quien compartirlos que empiezo a pensar en el exito como algo que le pasa a otros.
Entonces, con toda esta falta de exito, falta de trabajo, falta de dinero y falta de afectos... donde diantres quedo mi hogar?
Suscribirse a:
Entradas (Atom)