miércoles, noviembre 05, 2008

VIVAN LAS CURVAS

Ok, había terminado esta entrada y había quedado maravillosa, pero mi querida computadora (por aquello de que no es correcto decir palabrotas) tuvo a bien borrarla cuando intenté cambiar la fuente, así que aquí va otra vez.
Bueno, me confieso fanática de las revistas banales de modas. Confieso que me encantan. No tengo una colección ni nada de eso, ni mucho menos una suscripción a alguna de ellas, pero no pierdo oportunidad de hojearlas en donde puedo, y sí, de vez en cuando compro alguna. Y el asunto es que la semana pasada sucumbí y compré una que me llamó la atencíon por estar envuelta en una bolsa de celofán (¿qué tienen en contra de que una las lea sin comprar?). Cuando la abrí en mi casa descubrí la razón: una edición especial de regalo titulada "Vivan las Curvas".
A pesar de las burlas de mi hermana no puedo evitar leer las revistas completamente, de principio a fin; así que revisé cada una de las cuarenta páginas y sí, me molesté.
Con el fin de dar a entender mi molestia les diré que yo mido 1.65 y peso unos 70 kilos, y he pasado buena parte de mi vida peleándome con un cuerpo al que no le gusta mucho bajar porque se siente más feliz subiendo. He odiado mi figura en el espejo cada mañana, he odiado la ropa que tengo porque me hace ver gorda y la que no tengo porque aunque me encante no me queda. Me he pasado horas vistiéndome para verme perfecta y luego me he sentido horrible cuando me toca estar entre gente más delgada. En fin, que mi peso, mi talla o como quieran ponerle, no me gusta.
Y entonces abro la revista, y a pesar de que confieso que es lindo ver en las páginas de moda una mujer real como modelo (sí, con caderas y busto y piernas anchas, como todas) hubo artículos que no me agradaron del todo.
"Curvilínea pero bella", "Moda para tu tipo de cuerpo", "Yoga contra la obesidad", "Lo grueso del sobrepeso"... A ver, ¿cómo está la cosa entonces?, si me dicen que mis curvas son lindas, ¿por qué entonces se asume que soy obesa o que tengo sobrepeso? ¿por qué se pone en una sección aparte como si fuera un especial para chicas raras, anormales, o feas?
Y digo, no es que esté yo a favor de la "gordura", siendo el segundo país con mayor número de personas obesas en el mundo por supuesto que me doy cuenta de lo grave del problema, pero me gustaría que el mundo, y no yo sola, luchara un poco más por tener mujeres sanas y un poco menos por tener mujeres "bellas". Y es que a mi parecer, la belleza es relativa. Por supuesto que he sudado cada gramo de mi rellenito cuerpo y luego me he frustrado porque mi maestra de baile parece una barbie, pero me gustaría sonreírle un poco más a esa extraña del espejo. Claro que es asunto mío el cómo me sienta con mi cuerpo, pero supongo que ya aprenderé a disfrutar de mi ejercicio porque me hace sentir sana y a no suspirar cuando veo las figuras esbeltas de las chicas de al lado, pero bueno, no estaría mal una ayudita.
Por cierto, mi maestra de baile es bajita y no tiene el rostro más buscado de kodak, pero se siente feliz con su cuerpo... ¿será por eso que se ve tan hermosa?

jueves, octubre 16, 2008

MIS 10 MÁS

Pensando en el origen de este blogg se me han ocurrido muchas razones. Una parte de la culpa es de mi amiga Lis, que me invitó en la cena de anoche a una interesante disertación acerca de la vida, de la naturaleza humana, de la participación de la sociedad en la corrupción del ser humano, de la crisis económica, del trauma de saber que tu ex tiene novia y de la diferencia entre chinos y japoneses (por si alguien duda de la diversidad intelectual de las mujeres y por si a algún hombre le interesa saber de qué hablábamos). El caso es que Lis compartía las teorías que pensaba agregar en su blog y mientras tanto, entre el sushi y el tempura, empezaron a surgirme mis propias teorías y la inevitable espinita de compartirlas.
Así que al llegar a casa leí en su blog sus teorías y sin pensarlo mucho empecé con el mío, para hablar de todas esas cosas, elevadas y banales, que forman nuestra identidad social, nuestras costumbres, nuestras manías e ideologías, nuestros gustos, y en pocas palabras todo aquello que nos hace ser quienes somos.
Para empezar con esto les comparto un poco de una de mis pasiones: los libros. Y sin más preámbulos algunos de mis favoritos, y no tan favoritos, asociados a los mejores momentos para leerlos. Espero lo disfruten.

Para volver a creer en el amor: El amor en los tiempos del Cólera, de Gabriel García Márquez.

Para morirse de ternura: El Principito, de Antoine de Saint Exupèry.

Para volver a ser niño: Momo, de Michael Ende.

Para jugar a ser grande: Filosofías del Tocador, del Marqués de Sade.

Para querer más a México: Demasiado Amor, de Sara Sefchovich.

Para leer de viaje: Mafalda, de Quino.

Para quedarse dormido: La muerte de Artemio Cruz, de Carlos Fuentes.

Para enamorarse: Cien Sonetos de amor, de Pablo Neruda.

Para pensar en tí mismo: Por qué el amor no es suficiente, de Sol Gordon.

Para entender lo absurdo: Las batallas en el Desierto, de José Emilio Pacheco.

Para divertirse: La Melancólica Muerte de Chico Ostra, de Tim Burton.

Para imaginar: Harry Potter, de J. K. Rowling

Para volver a leer: Cien años de Soledad, de Gabriel García Márquez.

miércoles, octubre 15, 2008

THE BEGINNING

El inicio es, según se dice, lo más difícil y lo más hermoso. Yo espero permanecer en la belleza que pueda tener el compartir. Yo no lo sé de cierto, pero supongo muchas cosas acerca de este mundo loco en el que me ha tocado vivir; divertido, difícil, duro, pesado y a veces luminoso, pero al final del día, con todo y crisis económica, balacera y contaminación, un mundo definitivamente mejor gracias a TI (no es mensaje motivacional para todos, TU sabes quién eres y cuánto te quiero).
Opinen, compartan, discutan, hagan mi mundo un poco mejor.